Dios bendiga tu vida.

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Bienvenidos a Iglesia Cristiana Amanecer

La fe continua

La fe es efectiva siempre

 Y después de los escritos bíblicos, hay alguien que tuviese fe?   La respuesta es: si.


Desde los primeros tiempos de la iglesia primitiva, pasando por la edad media de casi mil años de oscurantismo religioso donde siempre hubo alguna llamita de vida y verdad en la vida de algún hombre de Dios, hasta el tiempo de la reforma y nuestros días.


Hombres de fe que sacaron adelante el evangelio y pusieron en alto el Nombre del Señor.


Por la fe Policarpo, el obispo de Esmirna, dio su vida en la hoguera sosteniendo: “ 86 años he servido a mi Señor y no me ha hecho sino bienes”. Luego la viuda Felicidad, estando encinta, con ochos meses de embarazo, fue torturada y no aceptó negar a su Señor.


Clemente de Alejandría, y todos aquellos héroes de fe que en los primeros tiempos proclamaron a Jesús en medio de la persecución causada por el Imperio Romano, época en la que tantos dieron su vida en medio de cantos y oraciones.


Más adelante, Savonarola daría su vida por causa de la verdad; luego Lutero proclamaría que la salvación es solamente por fe y no por gracia y colocaría sus 95 tesis en medio de un sistema religioso que proclamaba la salvación por medio de indulgencias.


Y así va presentándose todo un desfile de hombres y mujeres que iluminarían al mundo con su gloriosa fe. Juan Calvino, Bunyan, Juan Wesley, Finney, Livingstone, Moody, Corrie Ten Boom, Yongui Cho, Billy Graham y tantos otros.


Savonarola proclamó sin descanzo el pecado de su generación y la solución en buscar a Jesús con todas las fuerzas para la salvación del alma; Lutero no se doblegó ante la amenaza de muerte y los peligros que acarreaba presentar el verdadero camino en la fe a Jesús.


Jonatán Edwards, se sometió a Dios con tanto deseo que vio su gloria y predicó a multitudes mientras asustadas clamaban por misericordia arrepentidos por sus pecados. David Brainer predicó a tribus indígenas en medio de una enfermedad que no le permitió vivir más allá de sus 29 años.


Livingstone amó tanto el África que la recorrió de lado a lado, buscando almas para Jesús, y en su recorrido  descubrió ríos y cataratas que le permitieron a los africanos darse cuenta de sus enormes recursos . En su tumba se puede leer: “ El  corazón de Livingstone permanece en Africa, su cuerpo descanza en Inglaterra, su influencia continua”. A su muerte los africanos le levantaron un monumento como muestra de su amor por este hombre de Dios.


Tiempo faltaría para hablar de Moody y  Finney, tremendos predicadores que conmovieron corazones; Yongui Cho, que a finales de la década de los cincuenta fue llamado por Dios a servirle y provocó una revolución espiritual no solo en Corea del Sur, sino en el mundo entero. Su vida es un testimonio de lo que un hombre de fe puede lograr.


Corrie Ten Boom no solo sobrevivió a los campos de concentración, siempre mantuvo su fe por el Señor, predicó de su amor, y cuando concluyó la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en una misionera llena de amor por las almas perdidas.

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